כבר מזמן שלמה המלך החכם מכל אדם
תר את ההרים האלה את הים ואת סודם
ספינותיו נשאו אליה כסף ואוצרות זהב
דרך הבשמים עדיה משאות שנהב
Hace ya mucho, el rey Salomón, el más sabio de los hombres,
exploró estas montañas, el mar y su secreto;
sus naves llevaban hacia ella plata y tesoros de oro,
por la Ruta de las Especias hacia ella, cargamentos de marfil.
אני תמיד חוזר לכאן אל השקיעות על הר אדום
אל חוף הים ואל השקט שאין בשום מקום
אני תמיד חוזר לכאן תמיד נרגש כמעט נפעם
איך מתמזגים מדבר וים ומעשה אדם
Siempre regreso aquí, a los atardeceres en el monte Edom,
a la orilla del mar y al silencio que no hay en ningún otro lugar.
Siempre regreso aquí, siempre emocionado, casi sobrecogido,
de cómo se funden desierto y mar y la obra del hombre.
חול לבן ועץ של תומר ורוחות מדבר חמות
ובקתה קטנה של חומר מצוקים ותהומות
והדרך היורדת אל הארץ הצרובה
דגל דיו עובדה נולדת עיר בערבה
Arena blanca y una palmera datilera, y vientos cálidos del desierto,
y una pequeña cabaña de barro, acantilados y abismos,
y el camino que baja hacia la tierra abrasada;
una bandera de tinta — Uvda — nace una ciudad en el Arabá.
אני תמיד חוזר לכאן אל השקיעות על הר אדום
אל חוף הים ואל השקט שאין בשום מקום
אני תמיד חוזר לכאן תמיד נרגש כמעט נפעם
איך מתמזגים מדבר וים ומעשה אדם
Siempre regreso aquí, a los atardeceres en el monte Edom,
a la orilla del mar y al silencio que no hay en ningún otro lugar.
Siempre regreso aquí, siempre emocionado, casi sobrecogido,
de cómo se funden desierto y mar y la obra del hombre.
בכבלים סמויים של קסם מושיטה העיר זרועות
מביאה אל שעריה אלף נערות נאות
שמש בירה ושמיים דקלים פורשים צילם
חופשיים ולה עדיין אסירי עולם
Con cadenas invisibles de hechizo, la ciudad extiende los brazos,
trayendo a sus puertas a mil doncellas hermosas,
sol, cerveza y cielos — las palmeras extienden su sombra,
libres, y sin embargo de ella aún prisioneros de por vida.
אני תמיד חוזר לכאן אל השקיעות על הר אדום
אל חוף הים ואל השקט שאין בשום מקום
אני תמיד חוזר לכאן תמיד נרגש כמעט נפעם
איך מתמזגים מדבר וים ומעשה אדם
Siempre regreso aquí, a los atardeceres en el monte Edom,
a la orilla del mar y al silencio que no hay en ningún otro lugar.
Siempre regreso aquí, siempre emocionado, casi sobrecogido,
de cómo se funden desierto y mar y la obra del hombre.