מעשה נורא בחסיד אחד שהיה מתיחד
במקום אחד והיה למד בו מסכת
חגיגה. והיה מהפך בה ומהדרה כמה
פעמים, עד שלמד אותה היטב ולא
היה יודע מסכת אחרת והיה
מהפך בה ומהדרה. כיוון שנפטר מן העולם
היה בביתו לבדו ולא היה שום
אדם יודע פטירתו. באה דמות אישה
אחת ועמדה לפניו והרימה קולה בבכי
ומספד ותרבה צעקתה, עד אשר
נתקבצו ההמון ותאמר להם: ספדו
לחסיד הזה וקברוהו וכבדו את ארונו
ותזכו לחיי העולם הבא, שזה כבדני
כל ימי ולא הייתי עזובה ולא שכוחה
מיד נתקבצו כל הנשים וישבו עימה
ועשו עליו מספד גדול ועצום ואותה
אשה בוכה וצועקת. אמרו לה:
מה שמך? אמרה להם: חגיגה שמי
כיון שנקבר אותו חסיד נעלמה אותה
אשה מן העין. מיד ידעו שמסכת
חגיגה היתה שנראית להם
בצורת אשה
Un relato asombroso sobre un piadoso que solía recluirse en un lugar y allí estudiaba el tratado Jaguigá. Le daba vueltas y lo repasaba muchas veces, hasta que lo aprendió bien, y no conocía otro tratado; seguía dándole vueltas y repasándolo. Cuando partió de este mundo, estaba solo en su casa y nadie sabía de su fallecimiento. Llegó la figura de una mujer, se puso ante él y alzó su voz en llanto y lamento, y aumentó mucho sus gritos, hasta que se reunió la multitud; y les dijo: «Elogiad a este piadoso, enterradlo y honrad su féretro, y mereceréis la vida del mundo venidero, pues él me honró todos sus días y no estuve abandonada ni olvidada». Enseguida se reunieron todas las mujeres y se sentaron con ella, e hicieron por él un gran y solemne lamento, y aquella mujer lloraba y gritaba. Le dijeron: «¿Cómo te llamas?» Ella les dijo: «Jaguigá es mi nombre». Cuando aquel piadoso fue sepultado, aquella mujer desapareció de la vista. Enseguida supieron que se trataba del tratado Jaguigá, que se les había aparecido en forma de mujer.