הוּא הָיָה אוֹמֵר: הַיִּלּוֹדִים לָמוּת, וְהַמֵּתִים לִחְיוֹת, וְהַחַיִּים לָדוּן
לֵדַע וּלְהוֹדִיעַ וּלְהִוָּדַע שֶׁהוּא אֶל
הוּא הַיּוֹצֵר, הוּא הַבּוֹרֵא, הוּא הַמֵּבִין, הוּא הַדִּין
הוּא עַד, הוּא בַּעַל דִּין, וְהוּא עָתִיד לָדוּן בָּרוּךְ הוּא
שֶׁאֵין לְפָנָיו לֹא עוֹלָה וְלֹא שָׁכְחָה וְלֹא מַשּׂוֹא פָּנִים
לֹא מִקָּח שֹׁחַד, שֶׁהַכֹּל שֶׁלּוֹ
וְדַע שֶׁהַכֹּל לְפִי הַחֶשְׁבּוֹן
וְאַל יַבְטִיחֲךָ יִצְרְךָ שֶׁהַשְּׁאוֹל בֵּית מָנוֹס לָךְ
שֶׁעַל כָּרְחָךְ אַתָּה נוֹצֵר, וְעַל כָּרְחָךְ אַתָּה נוֹלָד
וְעַל כָּרְחָךְ אַתָּה חַי, וְעַל כָּרְחָךְ אַתָּה מֵת
וְעַל כָּרְחָךְ אַתָּה עָתִיד לִתֵּן דִּין וְחֶשְׁבּוֹן
לִפְנֵי מֶלֶךְ מַלְכֵי הַמְּלָכִים הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא
Él solía decir: los nacidos han de morir, y los muertos han de vivir, y los vivos han de ser juzgados;
para saber, dar a conocer y ser dados a conocer que Él es Dios;
Él es el Formador, Él es el Creador, Él es el que discierne, Él es el Juez;
Él es testigo, Él es demandante, y Él está destinado a juzgar —bendito sea—,
ante quien no hay iniquidad, ni olvido, ni favoritismo,
ni aceptación de soborno, porque todo es Suyo.
Y sabe que todo es según la cuenta.
Y que no te asegure tu inclinación que la tumba es un refugio para ti;
porque contra tu voluntad eres formado, y contra tu voluntad naces;
y contra tu voluntad vives, y contra tu voluntad mueres;
y contra tu voluntad estás destinado a dar juicio y rendición de cuentas
delante del Rey de reyes, el Santo, bendito sea.